¿Qué pruebas realizamos para confirmar el diagnóstico?
Para garantizar la precisión, realizamos una evaluación neurológica infantil que puede incluir un electroencefalograma infantil. Este es crucial para identificar alteraciones electroencefalográficas y distinguir los tics de posibles convulsiones en niños, epilepsia infantil o crisis convulsivas. En ciertos casos, es necesario descartar si el origen es un daño cerebral infantil previo, un traumatismo craneoencefálico en niños o incluso condiciones estructurales como la hidrocefalia. Asimismo, evaluamos antecedentes de infecciones del sistema nervioso, descartando secuelas de meningitis infantil o casos de encefalitis infantil que puedan alterar el comportamiento motor.