De la etapa neonatal a la infancia temprana
Muchos problemas neurológicos en bebés surgen de un riesgo neurológico infantil detectado en el nacimiento. El seguimiento de prematuros es vital para descartar malformaciones neurológicas o cuadros de hidrocefalia. Mediante una evaluación neurológica infantil exhaustiva, es posible identificar un retraso psicomotor o un retraso del desarrollo infantil que, de no atenderse, derivaría en trastornos motores infantiles o parálisis cerebral infantil. El control neurológico infantil constante permite aplicar la estimulación temprana neurológica como herramienta de prevención de trastornos neurológicos en niños, optimizando el seguimiento del desarrollo neurológico en pacientes vulnerables.