De las convulsiones a la hidrocefalia
Durante un episodio de meningitis, es común observar convulsiones en niños o crisis convulsivas que requieren monitoreo constante. Estas pueden derivar en una epilepsia infantil secundaria si el daño es persistente. La inflamación severa a veces provoca hidrocefalia o agrava malformaciones neurológicas preexistentes, incrementando la presión intracraneal. Para evaluar estas complicaciones, realizamos un electroencefalograma infantil para detectar alteraciones electroencefalográficas y un control neurológico infantil riguroso. Otros síntomas como dolores de cabeza en niños, migraña infantil severa o síncope infantil deben alertar sobre posibles secuelas tras un daño cerebral infantil o un traumatismo craneoencefálico en niños que haya debilitado las barreras protectoras del sistema nervioso central.